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Metodologia de la Investigacion Social I- Prof. Nancy Michia

24 abril, 2012

¿Qué es la investigación? 

La investigación es un proceso a través del cual se vale el ser humano para buscar explicaciones a los fenómenos que tienen lugar en su entorno, por ello, resulta inherente a toda ciencia en la construcción del conocimiento. Según el Diccionario Ideológico de la Lengua Española, la investigación significa hacer diligencias para descubrir y profundizar en el estudio de alguna disciplina1.

    Es una vía en la obtención del conocimiento, una respuesta a la necesidad básica de los hombres que nace a partir de la búsqueda de explicaciones a los fenómenos socioculturales y físico-naturales.  Cuando se es niño, se explora a partir de la percepción sensorial: tocar, sentir, degustar de todos los sabores y texturas contribuye a crear un archivo de experiencias que durante el resto de la vida regirá el comportamiento del individuo ante ciertos estímulos.

    Con el paso del tiempo, el cúmulo de experiencias sensoriales se ven limitadas, al descubrir la existencia de un mundo por explorar, por explicarse. Actualmente algunas de las teorías o explicaciones científicas no agotan ni responden por completo las dudas que el medio genera. Aquí se ubica la intrínseca necesidad de investigar  tanto a nivel personal como profesional.

      Existen autores que tienden a definir la investigación como la recopilación de información con la finalidad de responder una pregunta y por tanto contribuir a la resolución de un problema. A través de esto, sugieren que es la investigación una actividad que se realiza cotidianamente, en la búsqueda de objetos perdidos o en la indagación del número telefónico de determinada compañía, como resultado de la curiosidad o de la necesidad humana.2 

     Lo cierto es que sólo la investigación hecha con carácter científico tiene la capacidad de arrojar resultados de importancia para la ciencia y así integrarse al conjunto de los conocimientos comprobados y útiles para la humanidad.  En su aplicación científica, la investigación requiere de la realización de otros procesos unidos entre sí de manera lógica y ordenada con el sustento de métodos y técnicas específicos que dependen del tipo de investigación y del fenómeno a estudiar. 3

    Es una actividad de búsqueda que se caracteriza de manera reflexiva, sistemática y metódica; pretende obtener conocimientos y solucionar problemas científicos, filosóficos o empírico-técnicos por razón de un proceso: el método científico, que indica el camino que se ha de transitar en esa indagación y las técnicas precisan la manera de recorrerlo.

    El conocimiento es una conjunción de tiempo y lucidez intelectual, en realidad forma parte de un importante agregado histórico de teorías, de hipótesis y de leyes, que si bien no se pueden aplicar o generalizar dentro de la ciencia actual, son indispensables para que a partir de eso se refute o se complemente.

     Los fenómenos de la naturaleza y de disciplinas como la física, la química o la biología pueden hacer uso de la experimentación con la finalidad de describir, explicar y predecir los fenómenos a través de su reiterada existencia.  Pero en el caso de las ciencias sociales, esta última –predicción- se da de modo impreciso. Se logra la descripción de un fenómeno social cuando sólo se pretende conocer sus relaciones y aspectos; se llega a la explicación del fenómeno cuando las teorías sociales son empleadas para comprender e interpretar el hecho con el fin de dar una respuesta; pero la predicción no siempre es posible en las ciencias sociales, debido a los rasgos de la sociedad y la inexistencia de métodos precisos para prever su comportamiento.

      Una investigación se realiza mediante varios subprocesos o fases, por lo tanto no adquiere un carácter lineal y mecánico como el sugerido al emplear términos como “los pasos de la investigación”. La investigación no debe realizarse como una receta de cocina, es flexible, es decir, da la oportunidad al investigador de trabajar en varias fases a la vez, y de adaptarlas conforme a los resultados que obtenga en la marcha. Es por ello que Raúl Rojas Soriano dice:  

… durante el proceso de investigación, el científico puede realizar dos o más procesos específicos, seguir avanzando y, si es necesario, regresar a revisar la consistencia de sus planteamientos a la luz de nueva información y experiencias sobre la realidad que estudia.4

La investigación permite establecer contacto con la realidad a fin de conocerla mejor. Constituye un estímulo para la actividad intelectual creadora. Ayuda a desarrollar una curiosidad creciente acerca de la solución de problemas.  

¿Por qué investigar? 

Desde que el hombre comienza a interesarse por todo cuanto ocurre a su alrededor su deseo de conformar explicaciones con respecto a los acontecimientos que observa y que le afectan ha dado origen ala Cienciay ala Filosofía, en un principio, cuerpos de conocimiento unificados que poco a poco fueron separándose hasta ser completamente diferentes es sus métodos y técnicas de investigación, así como en sus fines.

      Empero, resulta interesante observar las enormes similitudes entre los humanistas y científicos (sociales o de cualquier otra área) pues ello nos llevará a saber la razón fundamental por la que se investiga.

     El primer aspecto que se puede destacar es la curiosidad por el entorno, según sea la inclinación el investigador en potencia se mostrará interesado por conocer las razones de ciertos fenómenos, para aquel que está interesado en algo resulta ser un placer estar completamente concentrado en ello.

     Un segundo aspecto a destacar es lo que C. Wright Mills llama artesanía intelectual, que se refiere a la manera que tiene el científico social de trabajar. Una caracterizada por el cuidado y la paciencia. Los trabajos que un científico social realiza se hacen poco a poco, un concepto o una categoría requieren años de sistematización y cuidado, de modo que sean una abstracción precisa, de la realidad que se busca estudiar y representar. Por otro lado el mismo autor lanza una crítica severa contra lo que el llama la industrialización de la investigación5 , pugnando por la libertad, que es una de las condiciones previas y más necesarias para que el investigador trabaje de manera sistemática y clara sobre el asunto de su interés.

     Para Mills hacer ciencia social no era, solamente especular ni solamente trabajar a partir de números, era realizar un trabajo lento, pero preciso, casi como una artesanía, pues poco a poco se va llegando a obtener un resultado de carácter intelectual y material. Cuando una investigación concluye debe ser precisa, lograda a detalle con un especial interés en fortalecer los puntos que parecieran débiles a partir de un trabajo arduo y meticuloso. En su momento el autor da una serie de consejos acerca de la manera reobtener información. Esto puede haber sido modificado de manera sustancial por las nuevas maneras de recabar información, pero no cambia el hecho de que el investigador debe cuidar cada aspecto de la investigación, de modo que sea evidente el sustento profundo del mismo.

     Luego está el aspecto quizá más importante para el investigador que está comprometido con su objeto de estudio. Este es la imaginación como punto de partida. Siguiendo las reflexiones que hace el propio Mills sobre la manera de trabajar del científico social, llega a la conclusión de que debe haber un elemento de imaginación que le de mayor flexibilidad a la investigación. Esto es el investigador no se encontrará con recetas preestablecidas sino que buscará crear sus propios caminos para llegar a los resultados esperados de una investigación a profundidad. La labor del científico social es también creativa.

     Una vez establecido lo anterior resulta más fácil reconocer el porqué de la investigación social. Reconocer el entorno, conocer lo que ocurre y poder describirlo forma parte de las razones científicas de la investigación. Desde que se comienza a conocer el mundo por un poco más de exactitud, el hombre ha deseado hacerlo con mucha mayor precisión, de ese modo conforma un método cada vez más riguroso y hace uso de técnicas más completas y complejas para recabar información con tal de aprehender la realidad tal cual es.

     De este modo nos encontramos con un problema de carácter epistemológico, ¿por qué realizar investigación social? En principio hay razones que surgen de la exigencia de un pensamiento sistemático y sobre todo de la necesidad imperiosa de poseer un conocimiento preciso de la sociedad. Esto no implica las razones utilitarias que se le pueden atribuir a la obtención dicho conocimiento, que son en sí mismas justificaciones de carácter más ético o de facilitación de la vida cotidiana que epistemológico.

     Obtener conocimiento es una labor puramente humana, conocer y modificar el entorno es en sí misma una acción creadora pues de ese impulso nace la cultura, el conocimiento de la dinámica social implica poder modificarla, ello es bastante más complejo que modificar le medio ambiente, dado que la dinámica social se conforma a partir de movimientos humanos, de grupos que en ocasiones actúan uno contra el otro. Pero en mucho más alto de pensamiento la obtención de conocimiento en cuanto a lo social se refiere es importante en tanto que da nociones más claras de la condición humana en sociedad. La posición del hombre frente al otro, del hombre frente al poder político, frente a las restricciones de carácter económico. Todo ello determina el carácter del hombre moderno (para algunos posmoderno) en el marco epistemológico y ontológico las Ciencias Sociales están justificadas desde el momento en que permiten la aprehensión de la condición humana en diferentes dimensiones.

     Para Karl Popper la mejor manera de hacer investigación científica es a partir de la problematización de la realidad, es decir, dejar de hacer proyectos de investigación partiendo de temas, pues éstos como tal no existen, sin embargo encontrar un problema que ataña ala Cienciapara ser resuelto es sumamente fácil.

     Lo anterior cobra un significado en Ciencias Sociales, pues la razón de investigar no es solamente llegar a entender la realidad social y describirla, sino dar alternativas acerca de ella misma. Es decir, el científico social no investiga únicamente para describir con precisión aquello que le rodea, sino para modificar aquellas relaciones de poder que resultan en extremo desiguales, para dar alternativas de solución a los problemas sociales que se presentan.

     Para comprobar esto basta con mirar ala Economía,la Sociologíayla Ciencia Política, cuyo accionar no es meramente descriptivo, sino que busca articular soluciones para problemas sociales concretos. De este modo es fácil llegar a saber por qué se necesita la investigación social, dado que hay dos elementos que entran en juego. El primero de carácter epistemológico, y el segundo de carácter más operativo y concreto: la solución de los problemas de orden cotidiano.

     El investigador tiene como objetivo lograr que lo que se ha teorizado pueda ser articulado en la realidad a partir de proyectos que en verdad modifiquen las condiciones materiales y sociales de vida de las personas. 

¿Para qué investigar?

Se ha explicado con anterioridad el motivo de la investigación: conocimiento. “El conocimiento es aquella capacidad humana para aprehender las propiedades reales de las cosas, ideas, personas, relaciones, procesos y conductas, a través de la interpretación, la comprensión y la explicación de fenómenos tanto naturales como sociales.6

      Resendiz explica que hay cinco tipos de conocimiento y, a su vez, varias formas de adquirirlo. El primero es el sentido común, que se encuentra al alcance de todos por basarse en la experiencia personal; el religioso que responde con dogmas; el esotérico; el tecnológico y el conocimiento científico.

       El conocimiento es la base primordial que conforma a toda ciencia, tal como Mario Bunge sugiere al definirla como “un conocimiento comprobado, racional y causal que explica la realidad del mundo social y natural a partir de un principio  causa-efecto, llegando a una conclusión después de un análisis empírico e incluso permite la transformación y manejo de la realidad”7.

      Investigar ha sido una característica intrínseca del hombre porque la realidad le plantea interrogantes. Su entorno le produce necesidades que soluciona con la utilización de herramientas que se encuentran en continuo perfeccionamiento conforme las necesidades cambian. Cada vez que alguien se pregunta con un interés científico sobre algo lo hace porque se despierta en él un genuino interés sobre la existencia, funcionamiento o naturaleza del objeto de estudio. En otras palabras, en un sentido ideal, quien investiga lo hace primeramente para conocer, para comprender el fenómeno, sistema, proceso, etcétera.

    Según Xavier Zubiri lo que se busca conocer es la verdad de la realidad misma, manifestada histórica, física o socialmente. Para llegar a conocerla es necesario ocuparse y dedicarse a ella, “hacer que la realidad verdadera configure nuestras mentes”8.

    Con todo lo anteriormente mencionado, puede concluirse en que se investiga con el objetivo de ampliar los márgenes de la conciencia humana, para profundizar en la complejidad de los diversos campos o sistemas9, aunque la visión sea más utilitarista, pues “todo conocimiento debe servir para algo”, de lo contrario es infructífero.

    Conviene un ejemplo. Durkheim observó, recopiló información, la interpretó y concluyó, sufrió con la investigación sobre el suicidio. Especulando un poco, al escribir El Suicidio, seguramente no pretendía hacerle saber a sus lectores que su hijo había atentado de esa forma contra su vida, fue un deseo e incluso una necesidad por explicarse desde una perspectiva científica por qué había sucedido esto, y no se quedó ahí. Sus indagaciones le permitieron observar factores sociales en diversos lugares, cómo influye la hora del día, las creencias religiosas. Todo esto para concluir en que los egoístas, altruistas y anómicos dan término a su vida por razones tan diversas como la conciencia de su nulidad ante la vida sin la sociedad como complemento, o porque lo consideran un deber por ser ancianos. De alguna forma, lo anterior evidencia la confianza que el ser humano tiene hacia el conocimiento sistematizado, racional. Refleja que si alguna persona quiere hallar una respuesta satisfactoria tiene una excelente opción en la ciencia y por eso la investigación compagina tan bien con ella.

    Es posible encontrar otros casos que expliciten para qué se investiga y todos ellos podrán arrojar razones diferentes y sin embargo debe existir una “causa última” para todos ellos, una razón que agote el término, o por lo menos lo intente. Quizá convenga decir que el conocimiento sea lo que agota, a pesar de la vaguedad de la respuesta.

    En otras palabras, investigamos para incursionar en lo ignoto, pero conscientes de las nuevas preguntas que esa excursión desencadena. Algunos con ambición, con la esperanza puesta en el intelecto humano. A la manera en la que un sabio como Platón pudo confesar: “yo sólo sé que no sé nada”.  
 

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL INVESTIGADOR 

La labor del investigador va más allá del ámbito teórico-metodológico, requiere sumergirse en el juego del método y lo real. Durante la investigación debe dejarse de lado la forma de pensar y de vivir para poder adentrarse en el mundo del “otro” cuya realidad quizá tenga pocas cosas en común con la nuestra; hay que adaptarnos en la medida de lo posible para conseguir la información requerida. En el proceso de acercamiento con los objetos de la investigación es necesario controlar nuestros prejuicios y limitaciones.

     Para un científico social, la investigación es un edificio que se construye poco a poco, que se desequilibra si alguno de los elementos se modifica. En la investigación se trata de generar posibles mapas de exploración, se trata de recrear historias que formen un todo. Durante el proyecto, hay que ser buenos artesanos, no tener un pensamiento rígido, ser nuestro propio metodólogo, ser nuestro propio teórico, afrontar inteligencia y discernir con nuestro alter ego.

     El investigador social se encuentra constantemente trabajando con seres humanos, no con objetos inamovibles y seres inertes, por ello, Rojas Soriano nos remite a la práctica del sentido común, una interpretación común de manera humana para contestar interrogantes en la base común de significados en un lugar y tiempo real, investiga los procesos de interacción humana de la realidad, incorporándose, viviéndola, para así entenderla y explicarla.

     Finalmente, el dominio que el investigador tenga sobre la tradición sociológica puede convertirse rápidamente en nuevas orientaciones para su propio trabajo en la ciencia social y establece un compromiso con la imaginación sociológica.

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