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Carta de los que no tienen voz

3 febrero, 2009

Carta de la hija de una joven deficiente violada en 1987 EL LIBERAL recibió ayer en uno de sus correos electrónicos esta carta firmada con iniciales –que el diario se reserva para preservar la identidad de la persona-, de una jovencita de 21 años que declara ser hija de una madre con deficiencias mentales y que fuera violada en el año 1987.

La carta, cargada de agradecimientos a la madre por el hecho de haberle posibilitado vivir, puede contribuir al esclarecimiento del debate que hoy se da en la sociedad santiagueña ante el pedido de aborto legal.

 Hola. Me tomé el atrevimiento de escribir… porque si bien no es de la misma gravedad, me siento identificada con lo que sucede… Cabe aclarar que no desde el lado de la justicia, ni de la joven violada (que dicho sea de paso tiene mi edad), sino desde el lado del bebé que se está gestando en esa pobre mujer. Tengo casi 22 años, soy santiagueña y mi madre también es enferma mental y también fue violada. Nos crió mi abuela, y mi madre es como una hermana mayor. Sufrió mucho en su vida… yo no sé bien qué clase de enfermedad mental tiene, y tampoco sé cuándo le empezó, pero en mis recuerdos de cuando tenía seis años está la primera vez que la ví, internada en una clínica mental. Muchas veces se escapó, había épocas en que estaba muy agresiva y me atacó, (no sólo a mí sino a toda mi familia); ya ni sé cuántas veces la ví internada y muy mal. No sé por qué ella no quiere tomar sus medicamentos, realmente no entiendo su enfermedad, cuando los toma está bien y actúa medianamente como cualquier persona normal. Muchas veces me banqué papelones, vergüenzas, y cada locura… y pobre mi abuela que hasta el día de hoy se pregunta por qué le tocó a ella cargar este peso. Sin embargo tuve una infancia feliz. Y una adolescencia un poco complicada… fue justamente en ese tiempo, cuando empecé a plantearme muchas cosas, como por ejemplo, quién es mi padre? por qué no tengo uno? Muchas veces venían estos planteamientos a mi mente y no encontraba las respuestas con nadie… mi abuela no sabía qué responderme, porque mi mamá nunca le contaba nada, ya que desde chica tuvo problemas mentales. Y preguntarle a mi madre era en vano, esquivaba la pregunta, o contestaba cualquier cosa, como por ejemplo, ¿para qué quieres saber? O “entendé que vos no tienes padre”. Hasta un día, cuando tenía 15 ó 16 años, le supliqué que lo dijera. Me contestó: “Vos no tienes papá, fui violada… no te lo dije antes porque no podía decirle a una nena de 12 años que fue fruto de una violación, y que estaba dispuesta a regalarlas o darlas en adopción”. Sí, “darlas”, porque además de que fue violada, nacimos mellizas. Pensó en darnos en adopción, pero nunca pensó en abortar. Nunca pensó en quitarnos la posibilidad de vivir, aún siendo enferma mental, nunca pensó en matarnos, a pesar de no querernos… Muchas veces, cuando le agarraban los ataques de locura me dijo cosas feas. Pero, saben que? yo le estoy agradecida por haberme dado la posibilidad de vivir y por darse la posibilidad de aceptarnos y darnos amor. Yo la quiero porque es mi madre, y sé que por mas que ella no eligió esto, al menos tuvo el valor de contarme lo que le pasó y puedo con ella compartir su dolor. Me puse muy contenta cuando leí que el doctor Paván dijo poder hacerse cargo de ese bebé, ya que si la familia de la joven no puede o no quiere por “X” motivos, me pone contenta saber que hay gente que sí puede, y que está en contra del aborto. Yo no creo que lo que yo escriba hoy cambie nada, o tal vez sí, un poco los pensamientos de la gente… qué sé yo… Yo y mi hermana hoy tenemos casi 22 años y por más desgracias (como dice mi abue) que vivimos, muchas veces somos dos guerreras de la vida con muchas ansias de hacer de nuestra vida algo bueno, y creo que ese bebé de casi tres meses espera por lo mismo. P/D: perdón por no dar nombres, es por preservar la identidad de mi abuela, mi madre y hermana. No sé cómo les podrá caer el atrevimiento que me tomé.

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2 comentarios leave one →
  1. Mónica permalink
    5 febrero, 2009 2:04

    SOBRE EL DERECHO A VIVIR Y LA LIBERTAD DE ELEGIR

    Hace poco, mientras viajaba y hablaba con mi compañero, le contaba sobre una inquietud muy ligada a mi formación. Que posibilita que algunos seres humanos escapen a sus condiciones de existencia? Nosotros, los sociólogos, quienes entendemos al “otro” como una referencia de identificación o diferencia en la construcción de nuestra subjetividad, quienes creemos que el ser humano es el resultante de sus vínculos y su entramado social, como nos explicamos cuando alguien escapa a lo que socialmente estaría determinado a ser? Aquel, que “traiciona” un mandato social y se construye, no en oposición sino en simplemente la construcción de un ser nuevo y distinto, como se lo explica desde “lo social”? Y la única respuesta era una frase muy simple: “la posibilidad de elegir”, a saber: la libertad. La libertad entendida también, como ese instante fugaz en el que podemos dejar de ser para ser nuevamente, romper con uno mismo y con todo lo entendido y comprendido como normal y natural e inventar alguna otra forma posible de ser, permitirse en un instante decidir sobre que camino recorrer o no. Y en esto pensaba, mientras también sucedía algo tan terrible como que a una mujer “discapacitada” según los medios y los médicos y resto, había sufrido una violación. Violación, que es el mas salvaje modo de impedir la libertad de alguién, y mas específicamente esa violación que agrede, que lástima profundamente, la libertad común y natural, la de que hacer con el cuerpo de una y con el deseo de una. Entonces leí a muchas libertades expresándose: la libertad de quién quiere adoptar, la libertad de quien pudo nacer, la libertad del derecho a la vida, todos ajenos a quién llevará en su cuerpo la negación de un derecho y de su propia libertad. Y me dio mucha pena y dolor pensar hasta donde podemos seguir atropellando la libertad de esta mujer, quién fue violentada tan salvajemente. Y no ya solo por la violación originaría, sino por todos aquellos seres libres que tienen el derecho de opinar sobre que debe hacer una mujer violada con el fruto de ese salvaje atropello.
    Me preguntaba también que cosa es la vida y que la libertad? Que es mas importante y valioso: la libertad o la vida? Y eso me llevaba a otra pregunta: que tan valiosa es la vida si la libertad no la acompaña?
    Ser madre es una decisión y la mas hermosa si la decidimos con libertad. Como sociedad, sería quizás una forma de crecer si empezamos a entender ese “concepto” llevándolo a la práctica nosotros mismos y también como una forma de respetar al Otro.

  2. Nancy Michia permalink*
    5 febrero, 2009 3:00

    Coincidiendo con tu comentario Monica, considero que en este caso, nuevamente el Estado se arroga como siempre la administracion y control sobre los cuerpos. A esta madre “discapacitada” , tomada aqui como objeto, no como sujeto, pues le quita toda capacidad y derecho. Toda posibilidad de voz y eleccion en tanto hay algo que se le niega, pues no se habla de la madre, que en estos momentos es, sino de la “discapacitada” . En consecuencia, esta misma sociedad que con sus aparatos de poder sanciona a la mujer que aborta, para nuevamente “abortar”, de manera legitima, a los que ha etiquetado como “discapacitados”.

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